sábado, 19 de julio de 2014

ENERGÍA ETERNA


Cometí el pecado de no mostrarme,
de no contribuir con mi minúscula
aportación de vida
a la trayectoria eterna
de las energías creativas
en eterno movimiento.
En infinito tránsito
hacia la eternidad.

Me dijeron que estas cosas
no eran importantes.
Que nada lo era.
Solo el gris existe,
añadieron.
Cuando me di cuenta,
rectifiqué.

Al final quedará el conjunto
de lo que hayamos dejado todos.
Por pequeño que sea.

                                           Artica Blues

martes, 8 de julio de 2014

RESPIRANDO COLORES

Cada mañana al despertarme.
Me imagino en colores.
Verde esperanza.
Blanco inocencia.
Naranja vitalidad.

Cada mañana al bajar al mundo.
Un arco iris se abre ante mí.
Rosa gratitud.
Gris paz.
Azul libertad.

Cada mañana  intento transformar mis demonios.
Amarillo chillón en energía.
Negro tristeza en serenidad.
Rojo ira en pasión.

Debo confesarlo.
No siempre lo consigo.

Cada mañana hago un acto de fe.
Tomo pincel y pintura.
Y me entrego a un día nuevo.
Un cuadro efímero.

AQUÍ Y AHORA

                        Artica Blues

lunes, 7 de julio de 2014

DESTROZAR SUEÑOS


Cuando miro las estrellas.
Y creo en la vida.
Llegas sigilosamente con tu venda.
Hombre gris.
Y me conminas a abandonar.

Cuando oigo música.
Y bailo al son de la esperanza.
Me susurras insistentemente.
Hombre gris.
Y te complaces en taparme los oídos.

Cuando mi piel se estremece de placer.
E irradia luz de alegría.
Te acercas con tu saco de esparto.
Hombre gris.
Y quieres que me avergüence.

Cuando mi gusto se deleita.
Y se siente en un jardín de las delicias.
Me sirves limón y ajo.
Hombre gris.
Y me cambias el plato.

Cuando mi olfato huele a él.
Y me dejo envolver por su aliento.
Te aproximas exigiendo insolente atención.
Hombre gris.
Y me bajas a tu cloaca.

Pero aquí donde estoy.
Protegida por mi corazón.
No hay lugar para ti.
Hombre gris.
Mi refugio es sagrado.

Para acceder a él.
Nubes, olas, sol, dulce, aroma.
Solo hay una contraseña.
Tú no la conoces. Imposible.

Se deletrea A M O R.

                                Artica Blues

martes, 1 de julio de 2014

NO LE DEJES SIN VOZ


Un niño es un ser único.
La vida lo puso a tu cuidado.
No proyectes tus frustraciones.
Ni le sometas a tu designios.
Simplemente porque así te lo indicaron.

Un niño es un ser único.
Observa su tremenda fuerza.
Te mira, te exige, te necesita.
Todo eso a veces te supera.
Pero le va en ello su supervivencia.

Un niño es un ser único.
No le transmitas todas las normas.
Que aprendiste por inercia.
Como si fuera una tabla de multiplicar.
No conocías otra cosa ni otra manera.

Un niño es un ser único.
Riégalo con amor.
No con reproches que te convengan.
Él no está cansado como tú.
Nació ayer para estrenar la vida.

Un niño es un ser único.
Ponle límites con sabiduría.
Que suelen ser los del ejemplo.
No le eduques en tradiciones obsoletas.
Que aprisionan el alma.

Un niño es un ser único.
Su curiosidad le puede.
Crece en dirección a la felicidad.
Como lo hiciste tú hace tiempo.
Antes de ser gravemente contaminado.

Un niño es un ser único.
Tiéndele no una sino las dos manos.
Más que nada para guiarle.
Hazle saber que a veces no sabes.
Pero que estás en ello, buscando.

Un niño es un ser único.
Inspírale respeto por sí mismo.
Y por su inmenso espacio interior.
Enséñale a respirar en él.
Nadie debe transgredir lo que le pertenece.

Un niño es un ser único.
Vas por delante.
Únicamente es eso.
Tú no sabes más ni menos que otros.
Muéstrale cómo aceptar la incertidumbre.
Y déjale soñar con su vida, no con la tuya.

Un niño es un ser único.
La etapa vital en la que debe comenzar el respeto.


Artica Blues

domingo, 8 de junio de 2014

INFANCIA (HAIKU)

Hierba entre la ropa

buscando ranas

jugando a piratas

mientras me río.

                             Artica Blues

SUELTO TODO



Suelto amarras

Suelto lastre

Suelto todo

Y espero

No tengo prisa


Y ahora, ¿hacia adónde?

                                           Artica Blues

MUJERES

Una mujer que se acepta a sí misma no habla mal de los hombres, no tiene necesidad alguna, ya que se siente plenamente digna de sí misma, sabe que tiene recursos, ejerce sus derechos y asume la responsabilidad sobre sus propios actos.

Una mujer que se acepta a sí misma, no habla mal de otras mujeres, ni siente celos ni envidia de otras mujeres. Muy al contrario, se alegra de que haya mujeres que triunfen y creen una identidad de mujer triunfadora donde antes no la había para que otras mujeres puedan seguir el camino trazado por ella.

Una mujer que se acepta a sí misma tiene amigas luchadoras, dignas y seguras de sí mismas. Le gusta hacer equipo con otras mujeres y se fijará en sus valores interiores.

Una mujer que se acepta a sí misma se toma los fracasos como información, y se incentiva a sí misma para seguir adelante y creer más que nunca en sí misma, pues sabe que no ha de esperar a que nadie crea en ella. Una mujer que se acepta a sí misma es su mejor espónsor, su mejor aliada cuando las cosas se ponen mal.

¿Cómo?

Recuerda las veces que logró salir de un apuro, las metas que alcanzó, las dificultades que superó. Cuando las cosas se ponen mal, una mujer que cree en sí misma, en lugar de irse de compras, se va de repaso de sus capacidades y de recuento de sus éxitos y logros. Consecuentemente, acaba por decirse: "En peores nos hemos visto, y salimos de todas" o "lo que no te mata, te fortalece".

La maldición de Eva, Rosetta Forner (Ed. Planeta)