domingo, 9 de febrero de 2014

EL SOÑADOR


Hay días en los que el soñador se despierta con el ánimo torcido, rompiendo aspiraciones, enterrando anhelos, pisando deseos, olvidando utopías, maldiciendo su suerte y su destino. Y así se acuesta. Mientras duerme, Hipnos, el dios de lo sueños, vela su descanso, le insufla vida, sopla suavemente entre sus cabellos y acaricia su desánimo con ternura. Al día siguiente, el soñador, al ver que todo es nuevo y se muestra recién estrenado, se deja amar por la luz del día y respirarse por el aire que le envuelve. Cada jornada el soñador se aleja del pasado para dar una oportunidad a la vida. Y cuando cree que ya lo ha visto todo, algo le sorprende y rompe su mapa personal imperfecto. Una y otra vez no le queda más remedio que reorganizar las piezas para acoger lo que llega. Otra persona, otra experiencia, otro reto, otro sueño. Un proceso de integración continuo que no acaba nunca. Y la energía del amor envolviéndolo todo: enredando, jugando, riendo. Mañana, cuando el soñador recorra a primera hora de la mañana la calle gris mientras todas las rutinas comienzan, alzará la mirada, verá las estatuas de las azoteas de la calle Alcalá bañadas por la luz del sol, les agradecerá su eterna vigilancia de nuestras pequeñas vidas y sonreirá en silencio. Con complicidad les hará su pregunta diaria: “Un día más. ¿Sabéis qué me traerá?”. Y ellas responderán: “EXPERIENCIAS, PENSAMIENTOS, SUEÑOS”.

Foto y texto: Artica Blues

viernes, 31 de enero de 2014

PREGUNTAS

Me pregunto sobre el futuro que no veo. ¿Qué traerá? ¿Cómo será? ¿Seguirá lo conocido? Supongo que en parte sí. ¿Habrá algo esperando a la vuelta de la esquina? Espero que también. ¿Amaré más y mejor? ¿O quizá no? ¿Venceré algunos de mis miedos? ¿Conseguiré alguno de mis sueños? ¿Viviré a fondo cada situación como si fuera única y diferente? ¿O reaccionaré como siempre? ¿Dejaré que ocurran las cosas o me empeñaré en conseguirlas? ¿Buscaré o transformaré lo que va llegando? ¿Qué margen de elección tengo? ¿Acaso no me repito constantemente? ¿Sobreviviré o viviré? Esa es la cuestión.





jueves, 23 de enero de 2014

AL ATARDECER


Al atardecer, la oscuridad se despliega poco a poco. Sigilosamente avanza doblegando a la luz del día, que comienza su lenta retirada. Es entonces cuando el humano se rebela. Comienza a encender desesperadamente miles de bombillas para exorcizar el terror que le produce la noche. Un miedo atávico que le acompaña desde el principio de los tiempos. Así alarga el día, respira seguro y realiza un último acto de rendición el abandonarse en los brazos de Morfeo: apagar la luz de su cuarto. Al dejar a un lado la consciencia, entra involuntariamente en el mundo mágico de los sueños, donde todo es posible, el amor se siente eterno y el peligro se supone ficticio. Pero todo llega a su fin. Toca volver a la rutina. Abre los ojos, despierta a la vida y agradece a la luz natural su presencia. Vivirá un día más sin darse cuenta de que el reloj avanza irremisiblemente hacia la auténtica oscuridad: aquella de la que nadie regresa. Si lo tiene siempre presente, experimentará cada instante como el último y entenderá la esencia de la vida. Tic, tac, tic, tac... soñar, crear, amar. VIVIR.
Foto y texto: Artica Blues

jueves, 9 de enero de 2014

PARQUE FANTASMA


 


 Paseo por el parque de mi barrio a primera hora de la mañana. Aún no hay niños agitando el ambiente adormecido. Tampoco pensionistas jugando a los bolos. Las hojas amarillentas a medio pudrir siguen cubriéndolo todo como una alfombra vieja. Y la cartelera del cine de verano es un mero recuerdo de las películas que se vieron. El frío corta el aliento pero despeja. Se agradece. En primavera predomina un verde luminoso adornado con flores. Ahora parece un parque fantasma. Me gusta. También el alma necesita recogerse. Ya llegará el momento de abrirse a la luz.
Texto y fotos: Artica Blues

domingo, 5 de enero de 2014

ASÍ NOS HEMOS QUEDADO LOS ESPAÑOLES... EUFEMISMOS

Foto: Artica Blues

Movilidad exterior, es decir, emigración 
Gravamen adicional, es decir, subida del IVA
Indemnización en diferido, es decir, ¿¿¿¿????? (aún no sabemos)
Recargo temporal de solidaridad, es decir, subida de impuestos
Ticket moderador sanitario, es decir, copago
Préstamo en condiciones muy favorables, es decir, rescate
Reformas estructurales necesarias, es decir, recortes
Jóvenes españoles con buenos trabajos en el extranjero, es decir, fuga de cerebros
Devaluación competitiva de los salarios, es decir, bajada de sueldos
Medidas excepcionales para incentivar la tributación de rentas no declaradas, es decir, amnistía fiscal
Desaceleración transitoria, es decir, crisis
Ayudas a los ahorradores, es decir, rebajas fiscales para los más ricos
Minijob, es decir, empleo basura y muy precario
Flexibilizar el mercado laboral, es decir, abaratar el despido
Procedimiento de ejecución hipotecaria, es decir, desahucio

LOCA NAVIDAD






Acaba una Navidad plagada de papás pitufo, mamás pitufo, homers simpson, tortugas ninja y mickeys. Y de más globos que nunca. Se ha notado que hay que buscarse la vida como sea. No han faltado las familias con pelucas de pinos navideños, cuernos de reno y rizos de colores. Parece ser que seguimos riéndonos de nosotros mismos. Síntoma de salud mental. También se han visto árboles navideños, escuálidos por los recortes, repartidos con mesura por Madrid. Así como la enorme cola del Navibus (el autobús especial para ver la ciudad en Navidad). Cortylandia una vez más ha sido fiel a su cita anual (no sé qué sería de las fiestas sin el Corte Inglés), con su música, muñecos en movimiento y voces en off, aunque empieza a desprender cierto aire de consumismo decadente. Se han vendido regalos para Papá Noel y para Reyes. Se ha comido, se ha bebido y se ha cerrado el año. Empieza otro que solo puede ir a mejor porque ya no se puede ir a peor. ¿O sí? En cualquier caso, ¡FELIZ AÑO!

Texto y fotos: Artica Blues

sábado, 4 de enero de 2014

DIFERENTES VERSIONES DE UN MISMO TEMA (PLAZA DE CASTILLA)






No sé ni que decir. Veo todo y no veo nada. Agua, aire, vegetación y cemento. Sorprende desde cualquier ángulo. Todo mítico. Pero todo mudo. Mezcla imposible que aturde. No sé qué veo. Mi talón de aquiles: cuanto menos entiendo, más me engancha.

Texto y fotos: Artica Blues